Experiencias Tahitianas

  • Los bungalows sobre pilotes fueron inventados en las islas de Tahití hace 50 años y en la actualidad son la encarnación del paraíso. Para los viajeros que buscan la escapada perfecta a los Mares del Sur, alojarse en un bungalow sobre pilotes es una experiencia que no hay que perderse. En un bungalow sobre pilotes tienes acceso directo a las célebres lagunas azules de Tahití desde un muelle privado, junto con todas las comodidades y servicios de un hotel de primera categoría. El bungalow sobre pilotes representa el ejemplo definitivo de estancia exótica. Fue concebido y construido en la laguna de Raiatea en 1967 por tres propietarios de hotel estadounidenses conocidos como los “The Bali Hai Boys”. Se inspiraron de las chozas polinesias tradicionales que instalaron sobre unos soportes de hormigón en la laguna. Poco después, el Hotel Bora Bora fue el primer establecimiento de lujo de la isla de Bora Bora en construir bungalows sobre pilotes. En la actualidad, la mayoría de los resorts de las islas más visitadas ofrecen bungalows de lujo, suites y mansiones sobre unas aguas paradisíacas.
  • Desayuno en piragua ¡Disfruta de nuestro servicio de desayuno en piragua en tu bungalow sobre el agua! Entregado directamente a tu bungalow sobre el agua en una piragua tradicional, disfruta de un delicioso desayuno servido en la terraza de tu bungalow. En la privacidad de tu terraza, frente a la hermosa laguna turquesa, ¡disfruta de un desayuno inolvidable en el paraíso!
  • Las perlas de cultivo de Tahití son la principal exportación del territorio y una especialidad local que sólo se encuentra en la Polinesia Francesa. Los visitantes pueden descubrir el cultivo de la perla negra de Tahití en las granjas perlíferas de las Tuamotu, en los atolones de Manihi, Rangiroa y en las islas de Raiatea, Taha’a y Huahine. Pueden ver cómo se realiza el injerto en las ostras de labios negros que crean estas perlas tan valiosas y exóticas. Antes de comprar perlas, visita el Museo de la Perla Negra de Tahití en Papeete para aprender a juzgar el valor en función del tamaño, el color, el brillo y la forma.
  • Nadar con tiburones y rayas es una práctica habitual y una experiencia memorable. Los participantes se ponen una máscara , hacen snorkel y siguen su guía para observar estas magníficas criaturas.
  • La cocina de Tahití ofrece una mezcla deliciosa de pescado fresco, frutas y verduras tropicales, con una influencia polinesia y un inconfundible toque francés. No debes perderte el pescado crudo macerado en lima y leche de coco, acompañado con verduras. Pez loro, ahi, mahi mahi y otros peces son exquisitos con una salsa ligera hecha con vainilla y leche de coco.
  • Detente ante una de las “roulottes” (camionetas-restaurante) reunidas en el muelle del centro de Papeete cada tarde. Los visitantes hambrientos pueden elegir su comida entre la docena de “roulottes”. Platos increíblemente deliciosos -incluyendo sofritos, currys, cerdo asado, pizza y crêpes flambeadas – pueden conseguirse a precios muy baratos en medio de un ambiente muy agradable.
  • La Hawaiki Nui Va’a es la competición reina de las regatas de piraguas tradicionales. Es la regata de piraguas en mar abierto más larga y más dura del mundo y es la prueba de fuerza y resistencia por antonomasia, tanto para hombres como para mujeres. Las piraguas con una tripulación de seis personas compiten a lo largo de 124,5 km, primero entre la isla de Huahine y Raiatea, luego se dirigen a Taha’a para finalmente terminar en Bora Bora. Los competidores están acompañados por barcos y canoas que les animan en estas regatas llenas de colorido que se celebran durante una semana a mediados de octubre.
  • Las Islas de Tahiti son consideradas un paraíso romántico. Las parejas de enamorados y de luna de miel de todas las edades reavivan su amor y se redescubren en estas islas remotas. Cada vez más parejas se casan o renuevan sus votos en una ceremonia de bodas tradicional tahitiana. El ritual es profundo y está cargado de significado: las parejas están vestidas de pareos, flores, conchas y plumas. El novio llega a la playa en una piragua tradicional. La novia, transportada en un trono de juncos, le espera en la playa de arena blanca. Una puesta de sol espectacular y el chapoteo de las aguas crean un entorno increíble. Los músicos y bailarines tradicionales acompañan la ceremonia. Un sacerdote tahitiano “casa” a la pareja y les da nombres tahitianos así como el nombre tahitiano a su primogénito.
  • Los torneos de pesca con piedras son un magnífico espectáculo en la isla de Taha’a. Los lugareños, utilizando el mismo método que sus antepasados, se adentran en la laguna golpeando el agua con piedras atadas a unas cuerdas. El ruido asusta a los peces, haciéndoles dirigirse a la orilla, donde son fácilmente atrapados con redes antes de ser saboreados en un festín.
  • La navegación astronómica está relacionada con los antiguos polinesios que se establecieron en las islas del Pacífico Sur. Estos primeros colonos navegaban guiándose únicamente mediante las estrellas, las olas, las corrientes, el vuelo de las aves, el sol y el viento. Una visita al Museo de Tahití y sus Islas en la isla de Tahití es una buena forma de conocer esta increíble historia.
  • Rangiroa, también conocida como “la Laguna Infinita”, alberga uno de los lugares con mayor número de tiburones. En el canal de Tiputa, literalmente cientos de ejemplares crean un muro de tiburones. Los viajeros suelen sentirse intrigados por los tiburones en Tahití, que no son agresivos. Los buceadores que observan numerosas especies se sorprenden al poder acercarse tanto a ellos sin ser atacados.
  • Tatuaje” es una de las pocas palabras de origen polinesio que se ha incorporado a nuestro idioma (“tabú” es otra). Esta antigua tradición polinesia se remonta a la época en que las tribus vecinas se enfrentaban entre sí. Cargados de simbolismo, a menudo realizados sin utilizar anestesia, siguen siendo un elemento importante de la cultura tradicional tahitiana.
  • La flor tiaré apetahi sólo se encuentra en un lugar del mundo, la cima de una montaña en la isla sagrada de Raiatea. Los botanistas han intentado hacerla crecer en otros lugares pero sin éxito. Está relacionada con una maravillosa leyenda tahitiana y es apreciada por todos los habitantes. Según la leyenda, los delicados pétalos de tiaré apetahi representan los cinco dedos de una hermosa muchacha que se enamoró del hijo de un rey y murió de mal de amores porque no podía casarse con él. Los pétalos se cierran por la noche y a la salida del sol se abren con un suave crujido (que se interpreta como el sonido de su corazón al romperse). Para llegar a la cima de la montaña se requieren dos horas a pie, pero el esfuerzo bien merece la pena.
  • Siguiendo las tradiciones de sus antepasados, entre los deportes tradicionales tahitianos figuran el levantamiento de piedras, el transporte de fruta, reñidas competiciones de piraguas entre islas y lanzamiento de jabalina, donde los participantes deben acertar un coco situado a 20 metros. Los visitantes pueden asistir a estos eventos durante la celebración del Heiva I Tahití, una semana entera en junio y julio.
  • Los marae, templos de piedra, pueden verse por toda las Islas de la Sociedad. Estos lugares eran sagrados y muy importantes a nivel político y social en la antigua Polinesia. Los expertos están aprendiendo cada vez más sobre los primeros polinesios a medida que restauran y descubren los marae.
  • “Tamure” significa “danza” en tahitiano y se realiza con una energía y una pasión que no tiene equivalente. Desde las danzas lentas y gráciles a los movimientos rítmicos muy rápidos, los visitantes deben ver esta muestra de la cultura local. Años después de haber visitado nuestro territorio, escuchar una sola nota de música tahitiana trae a la memoria el recuerdo del “tamure”.
  • Los pareos pueden verse en todas partes. Estos trozos de tela de color son utilizados como vestidos, pantalones cortos, chales o pueden extenderse en un picnic como mantel o como toalla de playa. Realizados con diseños tradicionales y brillantes colores tropicales, los pareos son baratos y proporcionan un recuerdo perfecto. Los visitantes pueden conseguir pareos en todas las islas, pero la mayor oferta se encuentra en el mercado del centro de Papeete. Muchos son pintados a mano por artistas locales. Tanto los hombres como las mujeres consideran un pareo lleno de colorido como el colmo de la elegancia.
  • ¿Cómo conservan viva su cultura los tahitianos? Aunque el 75% de la población tiene antepasados polinesios, la influencia francesa es profunda. En los últimos años, los tahitianos han realizado grandes esfuerzos para mantener viva su cultura enseñando el tahitiano en las escuelas, fomentando los deportes tradicionales, así como las artes y la artesanía, la música y la danza.
  • La hospitalidad forma parte del estilo de vida tahitiano. Los tahitianos se sienten orgullosos de sus islas y desean compartir su belleza con los visitantes. Incluso la propina es contraria a sus creencias: sencillamente no esperan recibirla. Cada persona que visita Tahití debería dedicar tiempo a charlar con los habitantes para conocer su cultura y su estilo de vida, lo que enriquecerá aún más su experiencia en este paraíso.